Sección: Plantas que curan Publicación: Revista nº 67
Las mujeres también padecen falta de deseo sexual
La disfunción sexual femenina puede ser perfectamente comparable al problema de la impotencia que sufren los hombres y, curiosamente, la incidencia entre las mujeres es mucho mayor
La disfunción sexual femenina (DSF) es el término con el que se conoce al trastorno caracterizado por el cambio significativo del comportamiento sexual habitual de la mujer, en el cual se produce una disminución o incluso la desaparición de los pensamientos o fantasías sexuales y se posponen o se evitan las relaciones. Se produce además, una incapacidad para poder disfrutar del sexo que acaba repercutiendo de forma negativa tanto en calidad de vida de la persona como en sus relaciones personales.
A lo largo de la vida, tanto hombres como mujeres, pasan por diferentes etapas en cuanto al deseo sexual, es habitual tener etapas de subidas y de bajadas en relación al interés hacia el sexo, estas fluctuaciones pueden venir condicionadas por múltiples aspectos como pueden ser problemas laborales, personales, etapas de cambios, situaciones de estrés o ansiedad, distímia, depresión, baja autoestima, etc.
En este sentido es importante saber diferenciar si la etapa de escaso interés es algo transitorio o bien si éste se mantiene de una forma continuada en el tiempo. Es precisamente en este último caso cuando deberíamos comenzar a sospechar de la posible existencia del problema.
La disfunción sexual femenina puede ser perfectamente comparable al problema de la impotencia que sufren los hombres y, curiosamente, la incidencia entre las mujeres es mucho mayor, un 43% frente al 31% en los hombres.
Entonces, ¿cómo es que no se tiene constancia de la existencia y magnitud del problema? pues a pesar de la importancia de éste, son pocas las mujeres que se atreven a manifestarlo y buscar una solución, generalmente por pudor a hablar abiertamente de su vida sexual. Esto hará que decida ocultarlo pero con el tiempo acabará por producirle una insatisfacción tanto a nivel personal como social. En este sentido, y a diferencia de la mujer, el hombre sí que ha sabido enfrentarse al problema dejando a un lado el pudor para solicitar la ayuda necesaria y encontrar una posible solución su trastorno.
Una vez observado que el trastorno se mantiene en el tiempo y de que no se trata de algo pasajero, podemos disponer de varias alternativas terapéuticas. Una de ellas es el abordaje del problema a través de la fitoterapia, para ello se utilizarán determinadas plantas con capacidad para estimular sexualmente y de despertar la sensualidad, son las llamadas “plantas afrodisíacas”, es decir, plantas que invitan a la excitación e incremento del deseo sexual y la libido. En la actualidad, muchos de los medicamentos que se comercializan para tal fin se obtienen a partir de los principios activos que poseen estas plantas.
Como curiosidad diremos que la palabra “afrodisíaco” proviene de Afrodita, que era la diosa griega del amor y la fecundidad, no obstante el término también se ha utilizado para denominar a toda una serie de alimentos, bebidas, frutas y plantas con capacidad para influir en los sentidos aumentando la libido.
Para mantener una vida sexual sana y en plena forma lo primero que hay que hacer es mantener estilo de vida lo más sano posible, para conseguirlo se deberían seguir unas sencillas recomendaciones como son mantener una alimentación equilibrada en la que se incluya de todos los grupos de alimentos que componen la pirámide nutricional. La deficiencia de algún nutriente puede afectar de forma negativa a la salud y en consecuencia a la vida sexual, moderar o evitar el consumo de fritos y grasas, no fumar, no abusar del alcohol, hacer ejercicio de forma regular, mantener un peso adecuado, dormir las horas necesarias, evitar el estrés y mantener un estado de ánimo y pensamiento positivo. Por último, si se padece alguna enfermedad crónica como puede ser el caso de la diabetes o la hipertensión, mantener un buen control de la misma.
Veamos algunas de las plantas que se utilizan y que nos pueden ayudar:
Ginseng: es originario de las zonas de montañosas del este de Asia. Se utiliza en la medicina tradicional china donde es oficinal. Goza de larga tradición como afrodisíaco, es estimulante del sistema nervioso central y de la energía sexual. Está especialmente indicado cuando la disminución de la libido está causada por la ansiedad, estrés o depresión.
Damiana: una planta muy interesante. Originaria del Nuevo Mundo, se encuentra extendida desde el Sur del estado de Baja California hasta Sudamérica. Posee un efecto tónico estimulante del sistema nervioso central. Produce un incremento de las hormonas que intervienen en el acto sexual. Conocida por sus propiedades afrodisíacas desde los tiempos de los Maya, todavía hoy sigue siendo utilizada por las mujeres indígenas, que lo toman dos horas antes de tener relaciones.
Maca: es otra planta a tener en cuenta. Originaria de los Andes centrales del Perú, utilizada por las indígenas para aumentar el deseo y la fertilidad. Posee excelentes cualidades vigorizantes, es estimulante sexual y produce un incremento de la libido, la energía y la vitalidad. Mejora el comportamiento sexual en las mujeres en general y en especial en aquellas que toman antidepresivos o que están en la menopausia.
Jengibre: Utilizada para despertar el deseo, el jengibre es una planta originaria de la India y la China, reconocida como poderoso afrodisíaco desde hace miles de años. Posee propiedades incrementadoras del deseo sexual y la libido debido a su poder estimulante circulatorio que actúa como vigorizante del sistema genital. Asociado al Ginseng incrementa su eficacia como estimulante sexual.
Dong Quai: otra planta a tener en cuenta. Originaria de China es una de las plantas más populares en ese país, donde es considerado como el tónico principal de las mujeres. Sus efectos son similares al del ginseng, es revitalizante, combate la fatiga física y mental, incrementador de deseo sexual. El Dong Quai no es un estimulante sexual instantáneo, sino que sus efectos se manifiestan a largo plazo.
Guaraná: procedente de la selva de la cuenca superior del Amazona, el guaraná es una liana que recibe su nombre de los indios guaranís. Es utilizado por las tribus indígenas del Brasil. Posee propiedades tónicas y estimulantes físicas y sexuales. Destacamos su uso en épocas de agotamiento físico y mental donde la libido suele estar más decaída.
Aloe vera: planta conocida ya desde la antigüedad por sus innumerables propiedades. El aloe como bebida ayuda a vitalizar el cuerpo favoreciendo la actividad y la vitalidad haciendo aumentar el interés hacia el sexo cuando este está disminuido o ausente.
Estos son algunos de los muchos ejemplos de plantas con propiedades estimulantes sexuales y de la libido. Recomiendo consultar con un especialista antes de tomar cualquier planta. Pero al margen de la ayuda que nos brindan las plantas, deberemos poner también algo de nuestra parte para crear un clima favorecedor e ideal para ello. Por eso tenemos que usar un poco la imaginación, preparar una cena romántica, crear una atmósfera adecuada, unas velas y una música lenta y sensual, lo cual puede dar como resultado largas y agradables noches de pasión.
José Antonio Areste
Diplomado en enfermería y fitoterapia